Vitamina D, Sistema Inmune y Cáncer

La exposición a la luz solar hace parte de nuestra evolución. Está en nuestra genética. Tanto así, que la vitamina D tiene efectos pleiotrópicos a nivel genético. Es decir, toca genes, que a su vez tocan otros y puede llegar a tener influencia hasta en 1.500 genes de nuestro organismo. Los efectos de la vitamina D no se quedan solamente en la absorción del calcio y la salud ósea, sino que tiene un papel inmunomodulador y antiinflamatorio. La exposición al sol (vitamina D) conlleva a un cambio de un estado proinflamatorio a uno antiinflamatorio. Vuelve a nuestro sistema inmune mucho más tolerante y potente.

 

¿Qué es la vitamina D?

Más que una vitamina, es una hormona secosteroide que tiene profundas implicaciones en procesos metabólicos, inmunes, genéticos y neurológicos. Se trata de una hormona liposoluble, es decir que requiere de grasa -colesterol para ser más exactos- para poder absorberse y metabolizarse.

La vitamina D es principalmente sintetizada en la piel después de la exposición a los rayos UVB. Aunque también puede ser obtenida de la dieta pero nuestra principal fuente es el sol. 

Después de ser sintetizada en nuestra piel como vitamina D3, sufre varias transformaciones a lo largo de nuestro cuerpo ya que esta primera vitamina D que recibimos, no el biológicamente activa.

Más tarde en el hígado, se convierte en calcidiol y esta es la mayor forma de vitamina D circulante pero aún no es su forma activa. Esta es la que se suele medir en las personas para determinar si los niveles se encuentran normales o existe alguna deficiencia. Luego, es en el riñón donde finalmente se produce la vitamina D metabólicamente activa llamada calcitriol

Sin embargo, otros estudios han podido mostrar que la síntesis de la vitamina D en su forma activa, no se queda sólo en el riñón sino que muchos tejidos y las células -en particular del sistema inmunológico- pueden también realizar este proceso gracias a la presencia de Receptores de Vitamina D (o VDR por sus siglas en inglés).

 

Un amplio espectro de tejidos y células pueden sintetizar la vitamina D en su forma metabólicamente activa.

 

La vitamina D refuerza el Sistema Inmunológico

La vitamina D al ser un inmunomodulador, tiene la capacidad de estimular o disminuir la respuesta inmune ayudando a sistema inmune a combatir células cancerígenas, infecciones y otras enfermedades. Tiene efectos tanto en la inmunidad innata como en la adaptativa pero en particular, potencia los efectos antimicrobianos de los macrófagos y los monocitos. Vale la pena entonces preguntarse ¿será esta una de las razones por la cual hay una correlación entre la incidencia de la gripe y los resfriados durante las épocas de invierno? ¿la falta de exposición solar nos deja vulnerables ante los virus?

La vitamina D está implicada tanto en el sistema inmune adaptativo como en el innato porque interactúa con células de ambos lados. Un amplio espectro de tejidos y células -del sistema inmune en particular- expresan enzimas que permiten metabolizar la vitamina D circulante en su forma activa (calcitriol). Este es un proceso esencial para la función del sistema inmune.

Las células inmunes como las células B y T (o linfocitos B y T) y células presentadoras de antígenos (APC) tienen receptores de vitamina D (VDR) y pueden sintetizarla en su forma activa. Esto permite que se produzcan respuestas inmunes frente a virus y otros antígenos.

La diferenciación celular por otro lado, es un proceso en el cual células de cierto linaje, se especializan y adquieren funciones específicas y en esto también se ve implicada la vitamina D. Su papel en este proceso es primordial para la prevención de enfermedades autoinmunes. Es por eso que la deficiencia de vitamina D es un factor pro-desarrollo de enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple, la diabetes tipo 1, el lupus, la enfermedad inflamatoria intestinal e incluso el cáncer.

 

La vitamina D como un factor para la prevención del cáncer

Varios estudios epidemiológicos han encontrado un correlación entre la deficiencia de la vitamina D y la incidencia del cáncer. Presentándose así, una mayor incidencia de múltiples cánceres en países de latitudes más altas que en países de latitudes más altas.

La vitamina D tiene propiedades antineoplásicas, es decir, impide la proliferación de células tumorales malignas (cáncer). Al haber una síntesis de calcitriol a nivel celular se tiene un efecto autocrino. Es decir, la síntesis de vitamina D que ocurre en esa célula, afecta a la célula misma regulando el crecimiento de la célula y disminuyendo el riesgo de que la célula se convierta en maligna.

Los pólipos adenomatosos por ejemplo, que son los precursores del cáncer de colon, están asociados con la deficiencia de vitamina D. Durante su diagnóstico, entre más bajos sean los niveles de vitamina D, peor puede llegar a ser el resultado.

 

¿Cómo aumentar la vitamina D?

La exposición al sol y a los rayos UVB en particular, son los que precisamente inducen la producción de vitamina D3 -la primera forma de vitamina D que entra en nuestro organismo- junto con ayuda del colesterol

Una exposición diaria al sol directo de 30 minutos aproximadamente, puede ser suficiente. Cabe resaltar que entre más melanina haya en la piel -es decir entre más oscura sea- más tiempo de exposición será necesario. Factores como la estación del año y la latitud en la que te encuentres también van a influir. En el invierno o en países de latitudes altas, la intensidad del sol es mucho menor. Por lo que en esos casos el tiempo de exposición debe ser más prolongada, alrededor de una hora. 

Hacer ejercicio al aire libre, caminar después del almuerzo, con tu perro, mientras escuchas un podcast, pueden ser formas en las que te distraigas mientras que recibes el baño de sol que te proveerá entre muchas otras cosas, la hormona llamada vitamina D. 

Recuerda que para recibir los beneficios que buscamos de la luz solar, es necesario exponernos sin bloqueador solar porque precisamente bloquean los rayos UVB. Así que para esta exposición en particular, en la que queremos recibir el beneficio de la vitamina D, debemos hacerlo sin bloqueador solar. Después, úsalo con normalidad.

Otra forma de obtener vitamina D es a través de la dieta o la suplementación con vitamina D3. En especial, los pescados grasosos son buena fuente de vitamina D. Sin embargo, la dieta sigue siendo una fuente inferior a la exposición al sol.

 

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