Glutamina: Un Aminoácido Multifuncional

Los aminoácidos, son las moléculas orgánicas base de las proteínas. Forman los bloques de construcción de estas en las células y los tejidos. Participan en múltiples funciones: desde la descomposición de alimentos y suministro de energía, hasta la reparación de tejidos corporales.  Existen dos clases de aminoácidos: los esenciales y los no esenciales. Los aminoácidos esenciales tienen ese nombre debido a que el organismo no tiene la capacidad de producirlos por sí mismo, sino que los sintetiza a partir de ciertos alimentos. Por otro lado, con los no esenciales pasa lo contrario: el cuerpo es capaz de producirlos por sí mismo. Uno de esos aminoácidos no esenciales es la gran buscada glutamina. Sin embargo, llamarlo esencial o no esencial sigue siendo motivo de discusión.

 

¿Qué es la glutamina?

 

La glutamina es uno de los aminoácidos más abundantes y versátiles presentes en el cuerpo. Participa en múltiples procesos metabólicos e inmunes. También, es considerado como un nutriente. Se encuentra en su mayoría ubicada en el músculo esquelético -al rededor de el 80%- y a la vez, es el aminoácido que se transporta con mayor velocidad en a lo largo de la membrana celular del músculo.

La disponibilidad de la glutamina en el cuerpo es mediada por ciertos órganos claves en el metabolismo como el hígado, el intestino y los músculos esqueléticos.  Lo cierto es que para el intestino, la glutamina es muchísimo más importante y preferida como fuente energía que la glucosa. Es el órgano del cuerpo que más consume glutamina -aproximadamente un 30% de la glutamina total-. Sin embargo, el músculo esquelético es la reserva más grande de glutamina en el cuerpo. Allí, es donde además ocurre la mayor síntesis y liberación de ella.

 

¿Cuál es la función de la glutamina?

 

La glutamina tiene muchas funciones. Desde la participación en la síntesis de proteína y servir como combustible para el metabolismo, hasta la regulación de células del sistema inmunitario como los leucocitos, la expresión de ciertos genes y la señalización de rutas metabólicas.

Este versátil aminoácido, puede ser utilizado por casi cualquier célula del cuerpo como fuente de energía. Para ser transportada de una forma activa dentro de ellas, necesita de un sistema de canales dependientes del sodio.

En el músculo, la absorción de glutamina es mucho más rápida que la de otros aminoácidos. Tiene un gran papel en la activación de rutas metabólicas como la mTOR empleada en la síntesis de proteínas. Es esencial en el control del tamaño de los tejidos y la masa muscular. 

En la producción de metabolitos esenciales, la glutamina también tiene participación. Uno de ellos es el glutamato, un aminoácido y neurotransmisor muy desconocido pero muy abundante en el cuerpo. Tiene múltiples funciones como servir de fuente de energía en la sinapsis -un proceso mediante el cual las neuronas interactúan y se comunican- y participa en procesos como la neuroplasticidad y el movimiento.

Como ya lo mencionamos, la glutamina es una fuente de energía en muchos procesos. Pero, en períodos de ayuno por ejemplo, no se comporta directamente como fuente de energía sino que participa en un proceso llamado gluconeogénesis. Durante este proceso que toma lugar en el hígado, se fabrica glucosa a partir de precursores no glucídicos: se empiezan a utilizar reservas de lípidos para generar energía

Finalemnte, en el intestino, la glutamina se encarga de mantener el metabolismo de los nucleótidos y la función de la barrera intestinal, regular las respuestas al estrés y la inflamación.

 

Su papel en el sistema inmune

La  glutamina es además considerada como un combustible para el sistema inmunológico ya que es uno de los nutrientes esenciales para células inmunes como los linfocitos y citocinas

Puede que su fuente primaria de energía sea la glucosa. Sin embargo, en situaciones de enfermedad o catabolismo, las células renales, intestinales e inmunes como los neutrófilos utilizan la glutamina en una cantidad mucho mayor. Dentro de estas situaciones está la desnutrición, la septicemia, recuperación de cirugías, quemaduras y el ejercicio intenso. Particularmente después del ejercicio intenso es cuando ayuda a la recuperación muscular.

Cuando el organismo atraviesa estos momentos la glutamina también tiene un segundo papel como antioxidante -también llamado citoprotector- gracias a que ayuda a contrarrestar los procesos inflamatorios.

Gracias a que su consumo en períodos de catabolismo aumenta al punto de que puede superar la cantidad de glutamina endógena, se dice que es un aminoácido ‘‘condicionalmente esencial’’. Siendo en estas ocasiones el músculo esquelético el suministro más grande y el hígado el mayor consumidor. En esos casos, los niveles de glutamina en los músculos y la sangre disminuyen significativamente. Como consecuencia, la suplementación se hace necesaria.

 

Beneficios de la Glutamina como suplemento

La glutamina actualmente se utiliza en pacientes postoperatorios -situación de catabolismo- y como restaurador de funciones inmunes en atletas de alto rendimiento.

Aunque la glutamina tiene un rol esencial en el control de la expresión de genes asociados a la cantidad de músculo, no hay respaldo científico suficiente para afirmar que la suplementación de glutamina por sí sola pueda promover el aumento de masa muscular pero sí a su recuperación. A pesar de esto, en atletas de alto rendimiento aparecen otros beneficios. Durante entrenamientos prolongados e intensos se ha visto un descenso en los niveles plasmáticos de glutamina. Por esta razón, este tipo de atletas se pueden encontrar más vulnerables a infecciones. La suplementación entonces, refuerza el sistema inmune y evita el desarrollo de estas.

 

Cuando se trata de permeabilidad intestinal, la glutamina es uno de los suplementos más utilizados. En adultos sanos, alrededor de tres cuartos de la glutamina exógena se absorbe en los tejidos viscerales. Y casi toda, se metaboliza en el intestino. De hecho, en varios experimentos hechos con animales, se ha demostrado que cuando existe Enfermedad Inflamatoria Intestinal o IBD por sus siglas en inglés, la glutamina protege la mucosa intestinal y mitiga las reacciones inflamatorias intestinales.

 

En humanos, a pesar de que falta evidencia, se ha visto que una dieta rica en glutamina puede ayudar a potenciar el sistema inmune ya que refuerza la función de la barrera intestinal -allí empieza nuestro sistema de defensas-. También, en pacientes que han pasado por quimioterapia, ayuda a mejorar la mucositis que es la inflamación de la mucosa del tracto intestinal. 

 

 

¿Tiene contraindicaciones?

A pesar de que faltan estudios a largo plazo que justifiquen la suplementación de glutamina en personas sanas, se han podido encontrar posibles efectos secundarios en ella. En un estudio que se realizó en la Universidad de Charles en Praga, República Checa discutieron varios posibles efectos secundarios cuando hay un alto consumo de glutamina -alrededor de 40g al día-. Por ejemplo:

 

  1. Debido a que la glutamina comparte las mismas vías de transporte que otros aminoácidos, el incremento en su consumo podría alterar la distribución de otros aminoácidos en los tejidos y su asimilación en el intestino y los riñones.
  2. El incremento en el consumo de glutamina en la dieta puede llegar a alterar la síntesis de glutamina endógena, es decir, la glutamina producida por el mismo organismo. Además, aumentar la producción de amoníaco y glutamato.
  3. Ya que la glutamina se encarga de transportar el amoníaco a los distintos tejidos, su suplementación puede afectar negativamente este rol e incluso alterar el proceso de desintoxicación del amoníaco.
  4. Desbalances debido a las alteraciones en la presencia de aminoácidos en la sangre -aminoacidemia-. Pueden incrementarse los niveles plasmáticos de glutamina, glutamato, citrulina, ornitina, arginina e histidina. De igual forma, pueden disminuir los niveles de leucina, valina, isoleucina, glicina, treonina, serina y prolina.

 

Pudimos ver la gran importancia de este aminoácido gracias a los múltiples procesos en los que está envuelta y las funciones que tiene a cargo. Su suplementación durante procesos de catabolismo o enfermedad tienen un efecto protector y restaurador. A pesar de eso, la decisión de cuán pertinente es tomarla o no, debería ser determinada por un experto. En personas sanas, su alto consumo podría causar efectos secundarios.

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