Los beneficios del café que nadie conoce

Seguramente ya has escuchado que el café además de ser una de las bebidas más consumidas a nivel mundial (la tercera después del té), tiene muchos beneficios. Lo curioso, es que la mayoría de sus beneficios, son desconocidos por los amantes del café.

Muy seguramente hoy ya te tomaste un café o varios, y aún no te alcanzas a imaginar todos los efectos que puede tener en tu cuerpo.

El café, es la bebida con la que muchas personas comenzamos el día. O la bebida que tomamos después del almuerzo, en una reunión o mientras compartimos con alguien. Es la bebida que por excelencia tomamos mientras trabajamos o antes de hacer ejercicio. Lo curioso es que sabemos muy poco de ella y de todos los efectos y beneficios que tienen nuestro organismo. Para tu sorpresa, van mucho más allá de la cafeína.

Así que si eres amante del café, sigue leyendo. Con este artículo aprenderás los principales beneficios que obtienes del café. 

 

Un poquito de historia del café…

Aunque para el año 1991 el café había sido catalogado como un alimento ‘potencialmente cancerígeno para el ser humano’, en el año 2016, después de una extensa re-evaluación de la literatura científica que había hasta el momento, se llegó a la conclusión de que no había evidencia suficiente para afirmar esto, y que por el contrario, el café ofrecía numerosos beneficios para la salud convirtiéndolo en una bebida funcional

¿Sabías que el consumo de café, está inversamente relacionado con la mortalidad y en contraste, está asociado con una mayor longevidad?

 

¿Qué tal si te digo que el café no es solo una bebida estimulante para iniciar el día o tomar cada vez que nos sentimos cansados? 

De hecho, el café ofrece beneficios antioxidantes, antiinflamatorios, cardioprotectores, diuréticos, a nivel metabólico y cerebral.

Las investigaciones casi siempre se han enfocado en el alcaloide principal del café: la cafeína, lo cual ha desviado mucho la atención haciendo que el café se catalogue únicamente como una bebida estimulante. 

Sin embargo, el café además de la cafeína tiene más de mil compuestos activos de los que se obtienen beneficios terapéuticos. Dentro de ellos se destaca el ácido clorogénico, los dipertenos, el cafestol y el kahweol.

Comencemos hablando del componente más conocido del café

 

El efecto de la cafeína

Cuando de tomar café se trata, generalmente se busca el efecto estimulante de su componente más conocido: la cafeína.

La cafeína te activa, te quita el sueño y te da ‘energía’. Pero ¿por qué causa este efecto?

El efecto estimulante del café se debe a que la cafeína bloquea los receptores de adenosina en el cerebro. Al inhibir sus receptores, la adenosina no puede causar ‘somnolencia’. Esta molécula, entre otras cosas, tiene un efecto sedante e inhibe la actividad neuronal. 

Este efecto, no todas las personas lo experimentan. Y es que ciertas personas tienen una mayor o menor sensibilidad al efecto de la cafeína. Es decir, mientras que para ciertas personas una taza de café es suficiente para perder el sueño por mucho tiempo (e incluso para llegar a causar insomnio), para otras personas, el efecto es mínimo y su sueño no se ve afectado. A pesar de tomar mucho café, no experimentan ‘ese’ gran efecto estimulante.

Esta susceptibilidad al efecto estimulante del café puede variar con la edad y la capacidad que tiene cada persona para metabolizar la cafeína.

La cafeína se metaboliza en el hígado por unas enzimas específicas (Citocromo P-450). Ya que la producción y/o actividad de estas enzimas en cada organismo pueden variar, algunas personas presentan mayor resistencia o susceptibilidad al efecto de la cafeína.

 

Beneficios del café de los que nadie habla…

En repetidos estudios observacionales se ha encontrado que el consumo del café está inversamente relacionado con la mortalidad por cualquier causa. También, se ha encontrado asociado con un menor riesgo de enfermedades crónicas como la Diabetes tipo 2, la obesidad, la hipertensión, cálculos renales, distintas condiciones hepáticas, distintos tipos de cánceres y enfermedades neurológicas como el Parkinson y el Alzheimer. Y cuando miramos un poco más de cerca, nos damos cuenta que los componentes del café actúan a través de distintas vías y tienen efectos en distintas áreas de nuestro organismo. Así que veamos cuáles son esos beneficios resultantes de esos efectos.

 

El café es antioxidante

El café al ser una bebida tan rica en antioxidantes y tan altamente consumida a nivel mundial, representa una fuente de antioxidantes dietarios incluso más alta que las frutas y los vegetales. El antioxidante que más se destaca en el café es el ácido clorogénico.

El estrés oxidativo es precisamente el término que se utiliza cuando hay un desbalance entre la producción de radicales libres y la presencia o producción de antioxidantes. Cuando los radicales libres se acumulan en el organismo, generan rupturas y daños en las células sanas. Es por eso que puede generar desde envejecimiento prematuro, hasta patologías como el cáncer y el deterioro en del sistema inmune y cardiovascular.

El estrés oxidativo afecta todo nuestro organismo y por eso, escuchamos con tanta frecuencia y énfasis, de la importancia de los antioxidantes.

Los antioxidantes combaten los radicales libres que causan daño celular. Y ya que los alimentos pueden dotarnos de ellos, podemos combatir el estrés oxidativo desde lo que comemos ¿Y adivina qué? En una taza se puede encontrar hasta 100 mg de antioxidantes. Esto, siempre y cuando el café no haya sido sometido a una tostión muy alta ya que grado de tostión y la preparación del café, además de influir en la acidez, también lo hacen en la actividad antioxidante del mismo.

 

Es importante que nuestro estilo de vida, no promueva el estrés oxidativo. Los hábitos alimenticios saludables, el ejercicio físico y la gestión del estrés son esenciales para prevenirlo. Incluir alimentos antioxidantes ayudará, pero todo debe partir de nuestro estilo de vida.

 

El café es anticancerígeno y antiinflamatorio

En diversos estudios epidemiológicos, se ha asociado repetidamente el consumo de café, con una menor incidencia de varios tipos de cánceres. Sin embargo, es necesario entender los mecanismos detrás de una asociación para poder llegar a una causalidad, así que veamos esto un poco más en detalle.

Algunos de los antioxidantes presentes en el café (diterpenos, cafestol y kahweol) tienen actividad anticancerígena y antiinflamatoria ya que reducen la genotoxicidad de distintos compuestos cancerígenos en tejidos intestinales, hepáticos y renales. Esto quiere decir que estos antioxidantes disminuyen la capacidad de los compuestos cancerígenos de causar daño al material genético de las células

Cabe resaltar que aunque esto se ha encontrado en estudios animales y sistemas de cultivo celular, es algo bastante importante a considerar ya que soporta las constantes asociaciones entre el consumo del café y la disminución en la incidencia del cáncer.

Por otro lado, el ácido clorogénico, suprime la aparición del cáncer y la fibrosis del hígado reduciendo el estrés oxidativo. Además, al modular el balance de la glucosa en el hígado, contrarresta la producción de grasas (esteatogénesis).

Este último beneficio, nos lleva al siguiente punto: el café promueve la salud metabólica al ayudar a balancear los niveles de glucosa (azúcar) y el estímulo de la insulina.

 

El café tiene un efecto ‘antidiabético’

El consumo de 3 a 4 tazas de café al día, se ha asociado con disminuir en un 25% el riesgo de desarrollar Diabetes tipo 2 (independientemente del contenido de cafeína). Esto es algo que hoy en día cobra una gran relevancia, dada la gran incidencia que tiene esta enfermedad. Tanto la Diabetes tipo 2 como las demás alteraciones metabólicas, se han convertido en una pandemia.

En un pequeño estudio clínico randomizado y controlado, se encontró que el consumo de café atenúa la resistencia a la insulina a nivel hepático indistintamente de si café es alto o bajo en ácido clorogénico y de su contenido de cafeína.

Los beneficios que el café ofrece en torno al metabolismo de la glucosa se dan gracias al efecto que tiene sus componentes activos, además de balancear la glucosa a nivel hepático, también disminuyen la absorción de glucosa en el intestino

Pero, si no es la cafeína la responsable de este efecto ‘antidiabético’ ¿Cuál es el mecanismo o el componente del café responsable? Sus antioxidantes.

Los antioxidantes presentes en el café tienen un ‘efecto hipoglucémico’ porque pueden inhibir la digestión de los carbohidratos al inhibir la producción de dos enzimas en el intestino delgado: la alfa-amilasa y la alfa-glucosidasa. Ya que estas enzimas permiten descomponer y romper los carbohidratos para que se puedan absorber, en este caso, estos antioxidantes hacen que la glucosa no se puede absorber. El resultado es que la secreción de insulina también disminuye.

Por otro lado, en estudios animales se ha encontrado que, el ácido clorogénico reduce la concentración de glucosa en sangre ayudando a mejorar la resistencia a insulina. 

 

El café ayuda a evitar la formación de grasa corporal

Los compuestos activos del café también han mostrado inhibir la lipogénesis a través de distintas vías metabólicas. Es decir, sus compuestos activos inhiben la actividad de ciertas enzimas claves para la formación de grasa en el cuerpo. En especial la Acetil-CoA carboxilasa (ACC) y el Ácido Graso Sintasa (FAS). Estas dos enzimas participan en dos de los primeros pasos de la formación de grasa a partir de los carbohidratos (lipogénesis de novo).

Por otro lado, la cafeína también juega un papel en este punto. Al actuar en nuestro sistema nervioso y bloquear los receptores de adenosina, aumenta los niveles de catecolaminas. Esto en consecuencia, hace que otras enzimas que participan en la ‘quema de grasa’  (lipólisis) se activen. La lipasa sensible a hormonas es una de esas enzimas activadas. 

 

El café promueve la motilidad intestinal

¿Alguna vez has sentido que después de tomar café te dan ganas de ir al baño? Si la respuesta es sí, no estás solo. Este efecto lo experimentan muchas personas con más frecuencia de lo que te imaginas. De hecho, se estima que un tercio de la población que toma café, lo experimenta.

Lo que sucede es que el café incrementa la actividad motora del colon. En otras palabras, activa tu colon aumentando las contracciones. Este efecto, puede incluso experimentarse tan pronto como 4 minutos después de tomar café y es aún más fuerte cuando se trata de café cafeinado que descafeinado.

¿Pero por qué pasa esto?

Por un lado, la cafeína tiene un efecto en la actividad motora gastrointestinal generando contracciones en músculo liso gástrico promoviendo la motilidad intestinal. La cafeína, tiene un efecto sobre el sistema nervioso a través de distintos mecanismos y aunque faltan estudios que permitan entender estos mecanismos, se sabe que estas contracciones son las que hacen que sientas ganas de ir al baño cuando tomas café.

¿Ahora ves por qué el café no es solo estimulante?

El café es una bebida terapéutica con distintos beneficios para la salud.

Ahora, surgen otros interrogantes ¿Estos beneficios se obtienen con todo tipo de café o cualquier método de preparación? ¿Cómo escoger un buen café entre la interminable oferta que encontramos en el mercado? ¿Cuál es la mejor forma de tomarlo? ¿Existe alguna contraindicación para tomar café?

No te preocupes. Todos estos interrogantes los responderemos en un siguiente artículo ya que como puedes ver… hay mucho por hablar cuando se trata de café y abordar todo en un sólo artículo, es imposible. Así que si quieres resolver todos estos interrogantes, te invito a que entres aquí.

Por ahora, sigue disfrutando de tu café cada mañana (pero no le agregues azúcar). Ahora sabes que no sólo deleitas tu paladar, sino que tu organismo se beneficia.

0 comentarios en «Los beneficios del café que nadie conoce»

Deja un comentario