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¿Deberíamos Llevar Una Dieta Alcalina?

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Antes que nada, debemos aclarar algunos conceptos básicos antes de hablar de la dieta alcalina. Nuestro organismo requiere para su buen funcionamiento una gran cantidad de sustancias como proteínas, vitaminas, minerales, oligoelementos, ácidos grasos y enzimas en ciertas proporciones para funcionar adecuadamente. Esta diversidad de sustancias se pueden clasificar en dos grupos: sustancias ácidas y sustancias alcalinas de acuerdo a su metabolismo.

En bioquímica la definición más simple para ‘‘ácidos’’ es: aquellas sustancias que liberan iones de hidrógeno cuando están disueltas en agua.

Entre los ácidos, existen categorías de acidez. No todas las sustancias ácidas liberan la misma cantidad de iones: a mayor cantidad de hidrogeniones más ácida es la sustancia. Por lo tanto, hay ácidos débiles y ácidos fuertes.

En cuanto a sustancias alcalinas, es decir las bases, son todo lo contrario a las ácidas, no liberan iones de hidrógeno o lo hacen en muy poca cantidad. En cambio, ellas liberan hidróxidos en su disolución.

¿Qué es el pH?

 

El pH, es decir el Potencial de Hidrógeno, es la medida de la acidez y alcalinidad de una sustancia. Se mide en una escala que va desde el más ácido llevando el valor 0, hasta el más alcalino al que le corresponde el valor 14. Así, el 7 es el valor que indica neutralidad.

 

Con el metabolismo y catabolismo de proteínas, carbohidratos, lípidos y otras sustancias en nuestro organismo, se producen constantemente sustancias ácidas y alcalinas. Y si no fuera por la homeostasis o los mecanismos de regulación que poseemos, sucumbiríamos fácilmente por una acidosis o una alcalosis.

Recordemos que la homeostasis es un mecanismo de autorregulación, donde un organismo es capaz de mantener su condición -composición y propiedades- interna estable.

Importancia de la homeostasis para la alcalinidad

La homeostasis es de suma importancia para la regulación de las concentraciones de hidrogeniones en los líquidos corporales. Esto es debido a que la más pequeña variación en la concentración de iones de Hidrógeno en el líquido extracelular, puede causar serias alteraciones de las funciones celulares. Esto llevaría a un mal funcionamiento de los órganos y de todo el conjunto orgánico. 

Ya vimos que la escala del H va de 0 a 14, sin embargo el líquido extracelular tiene que estar entre un estrecho rango de 7,35 – 7,45. Cualquier alteración por encima o debajo de este rango, puede causar serias consecuencias en el organismo, incluso la muerte.

El pH no es igual en todo el organismo. La sangre por ejemplo es ligeramente alcalina al igual que el intestino. En cambio los jugos gástricos, son extremadamente ácidos con un pH de 1,5. La piel puede tener un pH de 5,5, la saliva y la orina tienen entre 6,5 y 7,5.

El pH ideal del organismo para mantener buena salud es de 7,39 que es ligeramente alcalino. Principalmente en la sangre y en menor medida en el terreno o conjunto de líquidos orgánicos como la linfa, los plasmas extracelulares e intracelulares. Estos últimos pueden sufrir variaciones más o menos amplias, aunque sin sobrepasar un pH de 7,46 ni estar por debajo de 7,36.

 

¿Qué es la dieta alcalina?

Es una dieta que recomienda una ingesta de aproximadamente el 80% de alimentos que son alcalinos -o alcalinizantes- y un 20% de alimentos ácidos. Se recomienda esta dieta debido a que la dieta moderna está basada casi exclusivamente en alimentos acidificantes como las carnes procesadas, los cereales, los productos industrializados y refinados, etc. Si a esto agregamos los nocivos hábitos del tabaco, el licor y la vida agitada llena de estrés -los cuales también acidifican el organismo- veremos por qué los promotores de este tipo de dieta son tan insistentes en recomendarla.

Si bien es cierto que el pH sanguíneo se corrige automáticamente en la mayoría de los casos, esto no ocurre con otras partes del cuerpo. Es entonces cuando hablamos de acidificación orgánica. Esto trae consecuentes efectos perjudiciales para la salud como la acidez gástrica, elevación del ácido úrico, etc.

 

El organismo tiene dos formas de eliminar el exceso de ácidos:

  1. A través de los pulmones en cada respiración. Allí se oxidan y se eliminan en forma de anhídrido carbónico y vapor de agua.
  2.  En la orina y la piel a través de las glándulas sudoríparas.

 

La segunda forma es por la neutralización o sistema tampón. Consiste en una transformación de los ácidos en una sal neutra que no altera el pH. Este proceso se da por medio de una base como el bicarbonato o los minerales alcalinos.

Cuando gracias a un estilo de vida desordenado y una dieta equivocada los ácidos superan a las bases, el cuerpo pierde la capacidad para deshacerse de este exceso por los medios normales. Es cuando tiene que recurrir a las bases de los tejidos u órganos en forma de minerales  para neutralizarlos. Esto causa una constante desmineralización y agotamiento de las reservas orgánicas provocando que las enzimas no puedan cumplir con sus miles de funciones vitales. Ellas requieren de un PH adecuado para ser eficientes.

 

¿Para qué sirve?

La dieta alcalina lo que busca es revertir la acidificación orgánica y sus consecuencias a través del consumo de alimentos ricos en minerales y con capacidad alcalinizante.

Los beneficios más destacados de dicha dieta es la detoxificación general, el aumento del nivel de energía y vitalidad y la remineralización de los tejidos para un óptimo funcionamiento enzimático.

 

Alimentos alcalinizantes y alimentos acidificantes

El sabor de un alimento no siempre determina su pH. Por ejemplo, el limón es sumamente ácido al gusto, pero al ser metabolizado se convierte en un neutralizador de hidrogeniones. Esto lo convierte en alcalinizante. O puede ocurrir el caso contrario. Hay alimentos cuyo sabor es dulce pero se vuelven acidogénicos al ser digeridos.

Aquí hablamos de alimentos cuya reacción orgánica es acidogénica o alcalinizante. Los alimentos que más alcalinizan los fluidos corporales son:

  • Las verduras y mayoría de frutas: principalmente el brócoli, la col rizada, el pepino, la cebolla, el perejil, los espárragos, el limón, la pera, el banano, el melón, el aguacate, el té verde etc. 
  • Fuentes de grasas saludables como el de oliva extra virgen, el aguacate, las nueces de brazil y las almendras. Se caracterizan porque en su composición hay una buena cantidad de minerales alcalinos como el sodio, el magnesio, el potasio, el hierro y el calcio.

 

En cuanto a los alimentos acidogénicos, los que mayor potencial tienen son los cereales, las carnes, los lácteos, los azúcares, el chocolate, las harinas y panadería en general, aceites refinados, la cerveza, helados, arándanos rojos y ciruelas pasas. En estos alimentos predominan los minerales acidificantes como el fósforo, el azufre, el yodo y el cloro. 

 

¿Ésta dieta es realmente efectiva?

Depende de lo que se pretenda. Muchos entusiastas la promueven para curar el cáncer, para adelgazar y para tratar condiciones delicadas de salud. Desafortunadamente no hay evidencia científica que pueda asegurar que esta dieta ayude a curar el cáncer,  patologías cardíacas o enfermedades más crónicas.

En cambio si es efectiva para bajar de peso, para reducir niveles de azúcar o lípidos en sangre y para muchos trastornos de la piel.

Es también muy efectiva para desintoxicar y oxigenar el organismo.

 

¿Hay evidencia científica que la soporte?

La ciencia oficial siempre la ha cuestionado argumentando que el cuerpo tiene sus mecanismos para mantener los rangos de pH en los valores normales a pesar del tipo de alimentación que se ingiera. Según una revisión hecha por la Universidad de Calgary en Alberta, Canadá se encontró que no hay evidencia que justifique una dieta alcalina o el consumo de agua alcalina para la prevención o tratamiento del cáncer. 

La acidosis metabólica es una condición especial y solo se presenta en casos extremos como en la acidosis diabética que ocurre cuando los cuerpos cetónicos se acumulan en el organismo, principalmente en la diabetes tipo 1. También se puede presentar en casos de diarreas muy intensas donde se pierde bicarbonato de sodio del cuerpo. Otros tipos de acidosis como la láctica, es causada por alcohol, ejercicio prolongado, el cáncer etc.

Pero no siempre la ciencia es escéptica. En un estudio hospitalario se sometieron a prueba a varios sujetos realizando esfuerzo anaeróbico. Unos llevando una dieta alcalina y otros una dieta ácida. Se pudo probar que hay una mejora en el rendimiento con la dieta alcalina.

¿Tiene contraindicaciones?

Ya vimos que si se hace por un tiempo limitado puede ser muy útil para librar al cuerpo de toxinas, radicales libres y exceso de grasa. Pero si se asume como dieta permanente, la falta de algunos alimentos como carnes, quesos, pescado y huevo, considerados acidogénicos, traerán consecuencias negativas por la falta de proteínas y aminoácidos en la dieta. Los cuales son biológicamente  esenciales. 

Recordemos que la salud es un balance o un equilibrio de muchos elementos. Con malos hábidos como el sedentarismo, el tabaquismo y la mala alimentación solo conseguiremos alterar la armonía psico-física.

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