Masticar bien para un sistema digestivo saludable

Masticar puede parecer algo trivial para muchas personas ya que a menudo sucede de forma automática y es por eso que ‘masticar bien’ puede sonar como algo sin relevancia.

Hoy verás por qué masticar, está lejos de ser algo trivial y en contraste, es un proceso que tiene mucha trascendencia en nuestra digestión. 

Comer es de las actividades más placenteras para el ser humano. Y es que es una actividad, que activa una cantidad de circuitos cerebrales (como el circuito de recompensa), estimula la secreción de muchas sustancias químicas e involucra todos nuestros sentidos. Cuando comemos todo nuestro cuerpo se sincroniza para recibir, procesar y aprovechar dichos alimentos. Este proceso, comienza precisamente en la boca, cuando masticamos nuestros alimentos. 

 

¿Por qué es importante masticar?

El proceso de masticación es la primera etapa de la digestión. De hecho, nuestro cerebro se prepara para la digestión de los alimentos mucho antes de que los lleves a tu boca. Basta con ver, oler o incluso pensar en comida para que empiece a aumentar la secreción de saliva.

La saliva, está compuesta en su mayoría por agua. Pero también, contiene sales minerales como el magnesio, el sodio y el potasio. Contiene mucina (la proteína responsable de darle viscosidad) y moléculas que inician el trabajo de romper y descomponer los alimentos: las enzimas.

La amilasa, es una enzima que se encuentra en la saliva y se encarga de comenzar con la descomposición de los carbohidratos para llevarlos a su forma más elemental: glucosa libre.

Hay otra enzima encontrada en la saliva que tiene un papel protector frente a las bacterias potencialmente nocivas que puedan encontrarse en los alimentos. Esta es la lisozima, un antibiótico natural. 

 

¿Qué sucede cuando masticamos?

Cuando masticas, la saliva y sus componentes juegan un papel haciendo que los alimentos que consumes, se descompongan en partes muy pequeñas de forma que cuando lleguen al estómago, se encuentren en una forma más simple que permita una óptima digestión y obtención de nutrientes. Al mismo tiempo, se estimula la producción de ácidos gástricos en el estómago y de jugos pancreáticos en el tracto gastrointestinal. 

‘El proceso de masticación le dice a todo el tracto digestivo que viene la comida y debe prepararse para todo el proceso de digestión’.

 

Estos son los beneficios de masticar bien

 

Evitas síntomas gastrointestinales

Cuando no se mastica bien, el proceso que acabamos de describir queda incompleto. Esto significa, que partículas de alimentos pueden llegar al estómago y al intestino sin ser debidamente procesadas. Es como si llegaran partículas muy grandes de alimentos que entorpecen el proceso de digestión pudiendo desencadenar síntomas gastrointestinales tales como hinchazón, reflujo, gases y pesadez.

 

Tu cuerpo puede absorber TODOS los nutrientes

Cuando los alimentos llegan a tu estómago en una forma más simple gracias a una buena masticación, el proceso de descomposición que continúa en tu estómago se hace de una forma efectiva. Esto es, al haber masticado bien, los alimentos se habrán fragmentado lo suficiente para poder liberar sus nutrientes.

 

Comes de una forma consciente haciendo que el estrés disminuya

Cuando tienes presente de que debes masticar bien, inevitablemente debes prestar atención a tu comida, a cada bocado, a lo que sientes en tu boca, al sabor y la textura de los alimentos. 

Si prestas atención a estas cosas, no solo masticas bien, sino que le indicas a tu cerebro que estás en un momento de tranquilidad en el que disfrutas de tu comida, te conectas con ese momento y te desconectas del resto de situaciones que pueden llegar a generarte estrés en tu día a día.

Piénsalo como un momento de pausa en el que simplemente comes. Te prometo que te vas a relajar y disfrutarás muchísimo más de tu comida.

 

Comes menos

Por un lado, cuando pones atención al masticar bien, en consecuencia estás concentrad@ en tu comida y eres consciente desde el momento en el que tomas los alimentos para llevarlos a tu boca, hasta el momento en el que los tragas. Esto hace que tu atención no esté en otras cosas como la televisión, el celular o el computador. El beneficio de esto es que eres consciente de cuándo la comida se está acabando, de la sensación de llenura y por tanto de la señal de que debes parar de comer. Si en cambio, comes con distracciones, tu atención no estará en la comida y en qué tan saciad@ estás, sino en el distractor (celular, TV, etc). Tu cerebro no sabrá en qué momento debes parar de comer porque estará priorizando eso a lo que le estás prestando atención. Puedes entonces llegar a experimentar que aunque la comida se terminó, quieres seguir comiendo.

Por otro lado, al masticar bien, el proceso de alimentación ocurre de una forma más lenta. Esto apoya la supresión de la hormona grelina, más conocida como la ‘hormona del hambre’ u ‘hormona del apetito’. La concentración plasmática de esta hormona (es decir la concentración en el flujo sanguíneo), se eleva cuando llevamos mucho tiempo sin comer haciéndonos sentir hambre y decae con la ingesta de alimentos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que una empezamos a comer, la concentración de grelina en la sangre tardará alrededor de 30 minutos en disminuir. Si terminas de comer antes de ese tiempo, la sensación de saciedad puede tardar en aparecer más.

 

Esto puede pasar si no masticas bien

Después de ver los beneficios de masticar bien, ya puedes imaginarte lo que sucede en la situación opuesta. Y muy seguramente, ya debes haber identificado qué tan bueno es tu proceso de masticación y por tanto, qué tan buena puede ser tu digestión. 

No masticar bien podrá generarte pesadez estomacal, hinchazón abdominal y gases. Podrás estar entorpeciendo la absorción de nutrientes, sentir más hambre o que tardas mucho en sentir saciedad y en consecuencia, acabar comiendo más. 

 

4 Tips prácticos para masticar bien y tener una buena digestión

 

  • Dedica un tiempo exclusivo para comer tus alimentos. Haz una pausa y deja a un lado distractores como la televisión o el celular.
  • Sé consciente de que masticar bien hará que los alimentos lleguen a estar cremosos e incluso líquidos. Si percibes pequeños trozos de comida en tu boca, quiere decir que aún debes masticar más.
  • Presta atención a los olores, texturas y sabores de los alimentos. Esto hará que automáticamente, te tomes más tiempo para masticar mientras que disfrutas mucho más de lo que comes. 
  • No tomes líquidos mientras que masticas alimentos sólidos ya que esto va a diluir la saliva disminuyendo la concentración de sus componentes activos y hará que fácilmente tragues trozos de alimentos sin masticar.

 

Espero que después de hoy, disfrutes más tus alimentos masticando bien. Mejorarás tu digestión, disfrutarás muchísimo más de tus alimentos mientras que te relajas, no comes en exceso y beneficias tu salud. Ya verás que la diferencia en tu digestión la sentirás de forma inmediata.

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